La fábrica de chocolates Matías López endulza los recuerdos de El Escorial

La exposición sobre la fábrica de chocolates de Matías López revive la historia de El Escorial con un sabor dulce, añoranza y un gran número de recuerdos familiares para sus habitantes. Las fotos y sus originales e inolvidables carteles publicitarios se muestran a los habitantes de la Villa como homenaje al empresario que la fundó.

Cartel publicitario de los chocolates Matías López.

Los gordos y los flacos fue el primer cartel publicitario de España, en el siglo XIX. Fue una campaña de publicidad de la fábrica de chocolates Matías López, ubicada en la Villa de El Escorial.

El Ayuntamiento de El Escorial ha diseñado una entrañable y atractiva exposición fotográfica sobre la fábrica de chocolates de Matías López que está abierta al público, desde el 14 de julio hasta el 27 de agosto, en el Centro de Exposiciones Castilla.

En dicha fábrica llegaron a trabajar cerca de 500 personas, y fue una de las tres chocolateras más importantes de Europa. En su momento álgido, producía ni más ni menos que 30.000 libras de chocolate, 13.600 kilos diarios, y alcanzó una facturación anual de ocho millones de pesetas.

Imaginario escurialense, la fábrica de chocolates de Matías López en fotos y vídeo

Bajo el título Imaginario escurialense, la fábrica de chocolates de Matías López, la muestra quiere rendir una fiesta-homenaje a su fundador y a una fábrica que daba trabajo a una gran parte de los habitantes de la localidad.

En la muestra se pueden ver algunas fotografías de la fábrica y de sus trabajadores. Los escurialenses que acuden a verla pueden encontrarse allí con imágenes de muchos de sus familiares, con un pasado endulzado con la producción de chocolate.

Pero además, en las fotos, entre otras cosas, podemos conocer cómo era y cómo funcionaba la fábrica, ver el plano, el barrio obrero y las escuelas.

La muestra está distribuida por varios puntos estratégicos del pueblo

Un punto interesante de esta fábrica que debemos destacar fue la forma tan novedosa de su publicidad. Podemos disfrutar de sus carteles gigantes e incluso podemos hacernos una foto para insertar nuestra cara en la publicidad de los anuncios de la época, antes de tomar chocolate y después de tomarlo.

En el centro urbano de El Escorial y sus calles, se ha recuperado la memoria urbana de la Villa con la exposición de enormes fotografías antiguas.

En la Estación de Ferrocarril los visitantes se encontrarán las imágenes del pueblo de antaño, con sus gentes, antes, durante y después de la existencia de la fábrica.

En los Jardines de Lorenzo Fernández Panadero están expuestos otros carteles publicitarios utilizados por el empresario.

Visita guiada para revivir la historia de la fábrica de chocolate

La muestra que se ofrece en torno al chocolate y a los trabajadores de la fábrica es un canto a las señas de identidad de un pueblo, a su historia y a su cultura. Se ha hecho posible gracias a la amistad y confianza de las personas que han cedido sus objetos, fotografías y recuerdos.

Por otra parte, se colocará una placa homenaje a la fábrica y sus trabajadores en las inmediaciones de los jardines donde se ubicaba la factoría (el día 22 de julio  a las 11h). Y del 15 de julio al 26 de agosto, a las 10 horas, se ha programado una visita guiada por el recorrido de la Exposición de la mano de Gregorio Sánchez Meco.

A continuación, se visitarán las bóvedas que Don Matías utilizaba para enfriar el chocolate, una vez elaborado, y que fueron construidas por orden del rey Felipe II.

Orígenes de la fábrica de Chocolates y Dulces Matías López

Matías López, fundador de la fábrica de chocolate que comercializó sus dulces por toda la península.

Chocolates Matías López es una empresa española que fue fundada en 1851 por un empresario gallego que le dio su nombre. Empezó su andadura en el mercado del chocolate en Madrid, a los 26 años, distribuyendo sus productos entre familiares y amigos.

Era una época en la que el chocolate no se producía en grandes cantidades. Y según fue creciendo su producción, empezó a comercializarlo en las tiendas.

Poco a poco fue adquiriendo molinos de cacao, algunos incluso estaban impulsados a vapor. Como el negocio seguía creciendo, trasladó su fábrica de Madrid a El Escorial, y en esta localidad madrileña compró en 1871 la fábrica de azúcar Alianza Industrial, S.A., de Rafael Taboada y Cía., que no había sido un muy rentable. En 1875, empieza a elaborar chocolate en gran escala.

Sus carteles publicitarios fueron innovadores, especialmente el de Los gordos y los flacos

Sus campañas publicitarias fueron muy novedosas para la época. Hay que tener en cuenta que el 50% de la población era analfabeta. Y con sus carteles no hacía falta saber leer para entender lo que quería vender.

Entre el famoso litógrafo madrileño N. González y el dibujante Francisco Ortego Vereda diseñaron el primer cartel publicitario de España, conocido popularmente como Los gordos y los flacos.

Editaron una serie de veinticinco postales con publicidad. Y sus anuncios se hicieron muy famosos en el siglo XIX. Su éxito fue tal que la venta de sus chocolates se extendió por toda la península ibérica.

Un empresario precursor de medidas sociales y laborales

Como empresario, fue precursor de una gran número de medidas sociales para sus trabajadores y promovió el ahorro entre ellos. Creó una barriada de casas para los obreros alrededor de la Fábrica y una cooperativa de alimentación (la Cope), una Escuela Nacional para niños y niñas (edificada por Viuda e Hijos de Matías López) y una capilla dedicada a San Matías.

Los niños nacían con un puesto de trabajo asegurado de cara al futuro. Iban a la escuela hasta los 14 años, donde recibían educación gratuita, y a los 15 años empezaban a trabajar en la fábrica. A las mujeres embarazadas se les prohibía trabajar a partir de un determinado momento.

Además, introdujo una jornada laboral de ocho horas y un original sistema de pensiones como ayuda a la jubilación. Algunos le consideran un precursor de la Seguridad Social. Implantó un seguro de enfermedad por el cual la empresa pagaba los gastos médicos y la mitad del jornal: cada quincena descontaba a los trabajadores un porcentaje de la paga.

Asimismo creó unos créditos destinados a la adquisición de viviendas que los obreros construyeran fuera del complejo de la fábrica.

La fábrica la heredaron sus hijos, y se cerró a causa de una mala gestión

En 1891, cuando muere el fundador, la empresa la heredan sus hijos, enfrentándose a diversos problemas económicos. Cambió de Sociedad Limitada a Sociedad Anónima y, en 1962, se cerró a causa de la mala gestión. Entonces sus empleados se habían reducido a 115.

En el espacio donde estaba edificada la Fábrica y el antiguo barrio de los chocolateros está ahora la urbanización Parque Real. Los obreros que vivían en dicho barrio fueron desalojados a cambio de un terreno anexo a dicho barrio. Aunque sus viviendas no llegaron a construirse allí, y acabaron formando la Cooperativa de Viviendas Virgen de la Herrería al otro lado de la vía férrea.

Su tataranieto vende ahora los chocolates online

Ahora que no queda nada en la Leal Villa de El Escorial de esa gran industria, el tataranieto del antiguo fundador, Manuel de Cendra y Aparicio, ha resucitado la marca de chocolates Matías López.

En 2014 se decidió a lanzar sus productos, anunciados como el chocolate gourmet para paladares exquisitos, que se pueden comprar desde cualquier parte del mundo por internet.

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