El Claustro del Palacio del Canto del Pico de Torrelodones se lo han vendido a la Comunidad Valenciana

Ya han llegado al Monasterio de Santa María de Valldigna las piezas del Claustro del Abad del Palacio del Canto del Pico de Torrelodones, siguiendo una orden de traslado cuyo proceso acabará en el mes de marzo.

La Generalitat adquirió el claustrillo en 2003, pagando a los propietarios un millón de euros por la operación, según informa el diario El País.

Los trabajos para desmontar esta obra de arte comenzaron el 10 de enero con el objetivo de trasladarlo a su emplazamiento original, el Monasterio de Santa María de Valldigna en Valencia.

Según ha publicado Eva Batalla en el diario “El País”, la Generalitat adquirió el claustrillo en 2003, pagando a los propietarios un millón de euros por la operación, y ahora costea una réplica del conjunto por un valor de 100.000 euros.

El arquitecto que se encarga de esta operación manifestó que lo más complicado será su nuevo montaje, ya que la disposición de los diez arcos góticos en una de las terrazas del Canto del Pico no respondía al entramado original del claustrillo en el monasterio, ubicado en un patio abierto y en la primera planta del palacio del Abad.

El programa de restauración contempla que retorne conforme a su configuración inicial. Se reconstruirá también el forjado de madera del perímetro y la escalera gótica que daba acceso a esta planta por el este para que el claustro pueda visitarse.

El Monasterio de Santa María de Valldigna

El Monasterio de Santa María de Valldigna, que en 1998 celebró su 700 aniversario, es un lugar de referencia para la historia de España en general y de Valencia en particular. Está ubicado estratégicamente en el valle, en el paso geográfico natural hacia el mar.

Es el Monasterio más importante del Antiguo Reino de Valencia, tras la Reconquista y repoblación. Fue fundado en 1298 por Jaume II el Just y se convirtió en un centro de poder e irradiación de cultura en la Comunidad Valenciana.

El Claustro está formado por diez arcos góticos y un total de 283 piezas, construido en piedra de arenisca y fue desmontado pieza a pieza, entre 1920 y 1926, para poderlo trasladar al Palacio del Canto del Pico desde la Valldigna, tras el proceso de deterioro del monumento producido tras la desamortización de Mendizábal en 1835.

La casa del Canto del Pico, un palacio con historia

El Palacio del Canto del Pico es un edificio declarado Bien de Interés Cultural mandado construir por José María Palacio y Aberzuza, Conde de las Almenas, a principios del siglo XX con restos arquitectónicos procedentes de diversos puntos de la geografía española que el aristócrata se encargó de ir recopilando, como un conjunto de columnas del Castillo de Curiel o varias tallas góticas de la Colegiata de Logroño.

Situado en el punto más alto del municipio, su historia ha estado jalonada de diversos acontecimientos de interés. En su escalera falleció Antonio Maura, fue cuartel general del Ejército Republicano durante la Guerra Civil y desde allí dirigió el General Miaja la célebre Batalla de Brunete.

Tras la contienda, el Conde de las Almenas regaló el edificio al General Franco que, al morir, lo dejó en herencia a su familia. Finalmente, la finca fue vendida en 1988 a una empresa privada con la intención de explotarlo turísticamente. Sin embargo, la entrada en vigor de la Ley de Patrimonio Medioambiental que afecta al Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares impidió tal posibilidad.

A finales de 2005, el Ayuntamiento de Torrelodones y los propietarios del Canto del Pico, la empresa Stoyam Holding, firmaron un acuerdo marco encaminado a que tanto el Palacio como la finca de un millón de metros cuadrados sobre la que se alza pasen a engrosar el patrimonio municipal para destinarlo al uso público.

Al cumplirse la exigencia formulada por el Ayuntamiento de instalar una réplica del claustro, el conjunto no verá variada su estética, al tiempo que se devuelve a lugar de origen un monumento que forma parte de la historia de España y que entraña un gran valor sentimental para la Comunidad Valenciana.

Es la primera vez que el Consejo Regional de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, órgano compuesto por todos los partidos con representación en la Asamblea de Madrid y diversos expertos en Arte e Historia, acepta la instalación de una réplica en un monumento catalogado como Bien de Interés Cultural.

Compra del claustro por la Comunidad valenciana

Con este último paso culmina un proceso que se inició en el año 2003 cuando la Generalitat valenciana compró a los propietarios del Canto del Pico el monumento.

El Consejo de Ministros aprobó, mediante Real Decreto 12/2006 del 13 de enero, el traslado y, por su parte, la Comunidad de Madrid autorizó, desde el punto de vista patrimonial, el proyecto de reintegración del claustrillo.

El Ayuntamiento de Torrelodones aprobó en Pleno, el pasado mes de junio, la modificación de normas Subsidiarias necesaria para posibilitar el traslado, ratificada por la Comisión de Urbanismo de la Comunidad de Madrid.

Por último, la Junta de Gobierno del 29 de diciembre de 2006 concedió la licencia para el desmontaje de la pieza arquitectónica que será sustituida por una réplica que financiará la Generalitat en virtud del Convenio suscrito entre las partes y como condición exigida por el Ayuntamiento de Torrelodones para autorizar el traslado.
Parte de un conjunto histórico.


 Fecha de edición del texto: 1 de febrero de 2007

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